Revista de Folklore 391 · Parpalacio 77




Revista de Folklore nº 391
Director: Joaquín Díaz
Urueña. Valladolid



Sumario:

Editorial
Joaquín Díaz

Supersticiones extremeñas
José Luis Rodríguez Plasencia

Los ramos de Pobladura de la Sierra
José Luis Díez

El ocaso de las salinas de interior en la provincia de Guadalajara
José Ramón López de los Mozos Jiménez

El Gran Teatro Regional: un teatro portátil en Cebreros, en 1973
Jean-François Botrel

Enlace (PDF): Revista de Folklore número 391.





Parpalacio nº 77




La antigüedad clásica estuvo siempre preocupada por la relación del individuo con su entorno. Es más, trató, por medio de la filosofía, de encontrar en el cielo, o sea en el espacio ocupado por los dioses, un reflejo de las leyes naturales que regían en la tierra. Para ello hizo uso de la observación, permitiendo al ser humano percibir y asimilar los elementos de su entorno usando los sentidos... Leer + ...

Alan Sillitoe

Alan Sillitoe
La vida sin armadura
Trad. Antonio Lastra
Editorial Impedimenta

Una de las autobiografías más sinceras e impactantes escritas por un novelista en el siglo XX. Un retrato del artista obrero en la durísima Inglaterra industrial. (Edit.)

Esta autobiografía de Sillitoe es más impresionante aún si cabe si pensamos que está narrada en un tono de una sencillez casi bíblica. (Observer)

Retrato de SeisdedoS



Documental sobre el pintor onubense Juan Manuel Seisdedos. Un recorrido a través de los conceptos básicos de su estilo creativo glosado por el propio artista y por miembros de su entorno. Filmado en su estudio de Trigueros y en otras localizaciones de Huelva, con abundante material gráfico del archivo personal de la familia Seisdedos. Banda sonora original compuesta por David Garrido. 
(Golden Harp Project 2011)
https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=453556084819169&id=432632323578212

Museo de Huelva




Virgen de Majestad
Anónimo castellano
Siglo XIII
Madera policromada
Museo de Huelva

Victor Manuel Mendiola





Victor Manuel Mendiola
VUELO 294 Y OTROS POEMAS
Libros del Aire.
 Col. Jardín Cerrado
 Madrid



(2 poemas de la obra)




ABSORTA

Entre las hojas un rumor de insectos.
Tú, pensativa, escuchas -apoyada
en el negro balcón de la ventana-
esa fuga que sube en los helechos.
Oyes al grillo, sientes la araña
sobre su tela, sigues en el viento
a la noche... la noche es un revuelo
en la sombra. y tú escuchas su abundancia.
Desde la calle llega el estallido
de los autos, la fiebre en las palabras
el desdén en el ruido de las cosas.
Pero sigues absorta en el bullicio
feroz de los helechos, alejada
y quieta en el tumulto de las hojas.

MAR

Tú estás allá,
en la otra silla.
Vives el mundo aparte
del lado opuesto de la mesa.
Tus miradas están allá,
tus voces son
pájaros que retornan
del mar de allá,
tus manos juegan
sobre la mesa
como incansables nómadas
en la extensión azul.
Yo escribo en Morse,
lanzo señales de humo,
pongo a la orilla de ese mar
una botella,
mando mis huestes
a conquistar
las santas tierras de allá,
prendo las brasas
del mismo sueño.
Pero tú sigues allá
en la otra silla.

© VMM (Ciudad de México)

Museo Británico

Detalles de algunas piezas del
Museo Británico - Londres
(Fundado en 1753)
I · Estatua · Isla de Pascua
II · Sarcófago sacerdotisa egipcia
III · Plato de porcelana · Rusia revolucionaria
IV · Máscara · Columbia Británica

Pablo Neruda / Juan Delgado





Entrevista a
Juan Delgado
sobre
Pablo Neruda








MGP: Escribe Neruda:

"Quiero llorar como los ríos,
quiero oscurecer, dormir
como tu antigua noche mineral."

...y pregunto a Juan Delgado cuántos Nerudas hay.
JD: Muchos, y todos en el mismo poeta. Creo que Neruda es una gran figura de la poesía en lengua española. Crepusculario lo escribió con 19 años. Luego vinieron más poemarios, como Canto General, lienzo de amor al pueblo y denuncia al imperialismo:

"La mina es sólo el hombre
no sale de la tierra el mineral,
sale del pecho humano."

MGP: Y más libros hasta la edición póstuma de Confieso que he vivido.
JD: En todos con palabra preciosa y precisa. Hizo de la poesía su destino y su modo de existir; la buscó en la balada, la elegía, la oda, la gesta, lo íntimo, lo colectivo, lo sencillo, lo cósmico.
MGP: ¿El poeta tiene algo de cronista de su época?
JD: Él lo fue; en España defendió la causa republicana y ejerció de cónsul en Barcelona y Madrid en los años 34 y 35.
MGP: Dice Neruda:

"Saldremos de las piedras y del aire
para morderte;
saldremos de la última ventana
para volcarte fuego;
saldremos de las olas más profundas
para clavarte con espinas;
saldremos del surco
para que la semilla te golpee como un puño;
saldremos para negarte el pan y el agua;
saldremos para quemarte en el infierno”.

JD: Sus versos ponen el dedo en la llaga de las injusticias, de la lucha por un camino de paz y concordia. Está viva su voz.
MGP: ¿Qué poema tuyo le leerías ahora?
JD: 

“Estamos en los días del miedo y la miseria,
Campofrío, son los años cuarenta,
y yo era un niño turbio que leía
para mejor disimular el hambre.
Estamos en el negro Palacio de la Noche,
Riotinto, son los años cincuenta,
y yo era un joven inseguro
que intentaba clarificar los pasos de su vida.
Estamos en un tiempo de paz comprometida,
Sevilla, son los años sesenta,
y yo era un estudiante oscuro
que quería descubrir el valor de la palabra.
Estamos en la lucha ilusionante y dura,
Andalucía, son los años setenta,
y yo era un hombre serio
que creía en la canción del horizonte humano.
Estamos en la siembra del pan de cada día,
España, son los años ochenta,
y yo era un labrador de sueños
que intentaba edificar su mundo de ilusiones.
Estamos en el final del siglo,
el final del milenio,
Europa, son los años noventa,
y yo soy un viejo niño turbio
que escribe sus poemas
para mejor disimular el Tiempo,
la soledad del hombre”.

MGP: ¿Qué es la poesía?
JD: Un desierto con fuentes que fluyen, insondables, de la raíz del alma. Es, según el Maestro: La luz con el tiempo dentro.
MGP: Hay quien ve en la poesía una medicina, ¿contra qué?
JD: Contra la imbecilidad, el pasotismo, la brutalidad, la injusticia, la mediocridad, el papanatismo… Hay males a los que les vendría bien.
MGP: El poeta flota en una cierta locura.
JD: Si es soñar, o creer en la utopía, o buscar la justicia y la verdad, o pensar que el sentimiento dignifica, o sufrir con los demás, o luchar por la libertad de la palabra, estamos locos.
MGP: Hablamos, recitamos…
JD: Tras el golpe militar que derriba a tiros a Allende y días después muere Neruda, todo es recuerdo.
MGP: Ir al encuentro de ese recuerdo en 1997 fue como escribir versos tristes.
JD: Crucé esas calles, respiré su aire, lloré las ausencias, canté sus versos y fui a Isla Negra, donde quedó el amor de Matilde y su eco:

"Enterradme en Isla Negra
frente al mar que conozco."

MGP: ¿De dónde se sentía él?
JD: Del antiguo reino de Araucanía, sagrado lugar de los mapuches.
MGP: ¿De dónde te sentías tú?
JD: De la rosa profunda de Tartessos, donde las leyes se escribían en verso; de donde partieron velas a cruzar el Océano.
MGP: Amor a las palabras.
JD: Él dice: 

“Qué buen idioma el mío,
qué buena lengua heredamos
de los conquistadores torvos.
Éstos andaban a zancadas
por las Américas encrespadas
buscando papas, butifarras, frijolitos,
tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos,
con aquel apetito voraz
que nunca más se ha visto en el mundo.
Todo se lo tragaban con religiones, pirámides, tribus,
idolatrías iguales a la que ellos traían en sus bolsas.
Pero se les caían de las botas,
de las barbas, de los yelmos, de las herraduras… 
las palabras. 
Nos dejaron el tesoro: las palabras”.

MGP: Cierro aquí este 

“...pregón de sinceridades,
hilvanada y sencilla y loca conversación,
como una bandada de pájaros sonoros”.

© Manuel Garrido Palacios

Manuel Ríos Ruiz





Manuel Ríos Ruiz
EL GRAN LIBRO DEL FLAMENCO
Historia. Estilos. Intérpretes
Calambur Editorial







LIBROS DE POEMAS
Manuel Ríos Ruiz
Calambur

 El primer y gran acierto de Ríos Ruiz ha sido desplazar la pasión andaluza del paisaje al lenguaje, de la historia al idioma 

(Francisco Umbral)


CANTES DEL PRESO (pág. 86)

EL viento me circunda.
La tierra me numera.
El cielo me vigila.
Mi cárcel soy yo mismo; 
mis sentidos, mi celda;
mi condena, morirme.
Mi indulto será Dios.
el mismo juez que, ahora, 
severo, me sentencia.

ELEGÍA ÍNTIMA (pág. 25)

HE perdido el ayer, en esa vuelta
rodada que se pega por el viento. 
He perdido el ayer, como se quiebra
el eco de una voz entre los cerros. 
He perdido el ayer, y ahora me suben 
síntomas de su olvido por mi adentro. 
He perdido el ayer, y siempre estuvo 
agarrado a mi sangre como cepo. 
He perdido el ayer, todo parece 
rastrojo de sonrisas y recuerdos. 
He perdido el ayer, y la noticia 
me aniquila un presente de misterio. 
He perdido el ayer, no tengo apenas 
un soplo de inquietud para tenerlo. 
He perdido el ayer, la razón dice: 
era cosa de niño en puro juego.


© Manuel Ríos Ruiz

Odón Betanzos / Amalia Migues





Publicado en la Revista de la Fundación Cultural Odón Betanzos / Rociana





Hace algunos años, tras la muerte de mi querido Odón, tuve la dicha de ser nombrada presidenta de la Fundación “Odón Betanzos Palacios”, entidad que Odón fundó con esfuerzo y entrega, cumpliéndose así uno de sus sueños más anhelados. La Fundación Odón Betanzos Palacios tiene como objetivo cumplir con el cometido literario y cultural que ha de ser y es el fiel reflejo de lo que Odón deseaba para su pueblo Rociana y su provincia, Huelva, así como con todos aquellos creadores y hacedores del bien cultural de dentro y fuera de nuestras fronteras. Odón Betanzos Palacios para aquellos que no lo conozcan, o al menos no tan bien como es mi deseo, era un hombre por encima de todo bueno y ejemplarizador; en su obra podemos encontrar al hombre conciliador y espiritualmente rico en verdades y bondades, reflejo de sí mismo. Fue un hombre nacido para sufrir las injusticias de la guerra, para sufrir pérdidas devastadoras en su centro vital. A lo largo de su vida y a una temprana edad la Guerra Civil Española le arrebató a su padre, Manuel Betanzos Valencia, y más tarde la enfermedad nos arrebató a nuestro único hijo, Manuel Severino Betanzos, así pues marcado por la tragedia el hombre, el poeta y el escritor se superó a sí mismo plasmando en su obra un mensaje alejado de rencores y abierto a la concepción del bien, experimentando una metamorfosis filosófica y ética sin precedentes, cualidades que definieron sus prosas, sus poemas y sus artículos periodísticos, que lo catapultó a la talla universal en la que prevalece. Es la vida de mi Odón un racimo de acontecimientos en los que el poeta tuvo que superar barreras crudas y existenciales de mil formas concebidas y de mil formas encarnadas, enfrascándolo en la lucha por el amor como punto de partida y final, y en la lucha por la identidad de nuestro lenguaje; por ello la Fundación “Odón Betanzos Palacios” sigue su curso inmersa en la profundidad de su legado, por y para perpetuar su figura cargada de amplios matices y de amplios horizontes, por y para el resto del mundo encauzados en las vertientes abiertas que el poeta definió a lo largo de su historia, vertientes literarias, culturales, educacionales y medio ambientales en las que seguimos escribiendo páginas al hilo de su filosofía esencial, para todos aquellos a los que dirigimos nuestro trabajo, para todos nuestro mensaje ético y creador y el deseo de hacerles llegar que la Fundación Odón Betanzos Palacios les tiene abiertas sus puertas.

© Amalia Migues de Betanzos

Ramón de la Vega




LA VISIÓN ENCENDIDA
(Cinco diálogos en torno a la verdad)
Ramón de la Vega
  
www.librosdelaire.com
   
Índice:
Prólogo del autor // Capítulo I: La verdad del sufrimiento o un diálogo con Nietzsche // Capítulo II: La verdad de lo oculto o un diálogo con Freud // Capítulo III: La verdad del pesimismo o un diálogo con Leopardi // Capítulo IV: La verdad del conocimiento o un diálogo con Schopenhauer // Capítulo V . La verdad de la intención o un diálogo con Montaigne

Ramón de la Vega nace en Sevilla. Estudia Derecho y Filosofía. Trabaja de traductor para la Comisión Europea. Publica Diario de un Presentimiento (relatos) (Madrid, 2005) y Adiós a mi Madre (novela) (Barcelona, 2009). Colabora en Abril (Luxemburgo-Bruselas) y La Hoja Azul en Blanco (Madrid) 
© Editorial.

Antonia Heredia






REFLEXIONES EN FUENTEHERIDOS






Sin perjuicio de que ni el tiempo ni la distancia para cualquier americanista, como es mi caso, haya sido obstáculo para acercarse a Huelva, mi percepción, esta vez, vendrá desde otra perspectiva -los Archivos y la Memoria- que no deja de ser complementaria de aquélla por cuanto Historia y Archivos siempre han ido de la mano.
Se ha dicho que ‘la identidad cultural es un derecho del hombre y este derecho no puede estar asegurado más que por la historia y la memoria’. Difícilmente pueda hacerse historia sin recordar, y sin datos que sustenten ese recuerdo la identidad de un pueblo corre todos los riesgos. No será así para Huelva. En mi acercamiento al conocimiento de Huelva han tenido que ver dos personas que, naturales o no de aquí, ambas se han identificado totalmente con ella. La una es archivera y se ocupa, mima y protege los Archivos, como Instituciones del Patrimonio documental; el otro es, experto en la palabra y entusiasta de la memoria que busca y encuentra en todo: cuentos, leyendas, refranes, dichos, grafitis.
Difícilmente se puede hacer mejor definición de la que él hace de esa memoria que es la tradición oral: ‘canto rodado que se talla en el río del día a día hasta que desemboca en el mar del idioma para vivificarlo’. Más aún: ‘la tradición oral viaja con las voces por las cocinas, las alcobas, las tabernas, los caminos...’.
Una y otro hablan de Archivos, aunque diferentes. Aquélla de los de corte clásico -no me gusta tradicional, que muchos prefieren, por evitar la carga peyorativa que el término. en la era de las nuevas tecnologías, entraña-, ligados a las instituciones; éste se ocupa, de los estimados –otros- Archivos que, frente al sentido que otro u otra se da en la copla, son tan legítimos como los primeros, aunque los archiveros les hagamos desaprobaciones archivísticas. 
Cuestionamiento compensado por el mayor poder de seducción de estos con relación a los primeros. Patrimonio documental en un caso, Patrimonio cultural en el otro, y para ambos, la estimación de Patrimonio común. Los dos, como tesoros que son, pueden sufrir si se manipulan y los dos exigen la transcripción del mensaje sin manoseos.
He tenido la suerte de coincidir y convivir con esas dos personas con ocasión de unas jornadas de Archivos en Fuenteheridos, entrado el mes de octubre, cuando todavía no se había instalado el dorado del otoño serrano. Silencio, paz, equilibrio, neblina al amanecer, castaños rebosantes de erizos, sonata de pájaros, chopos, encinas, murmullos de agua.
Es saludable, y por tanto recomendable, venir a Fuenteheridos y visitar sus alrededores, Cortegana, Aracena, Galaroza, Castaño del Robledo, Almonaster y pasear, pasear por la sierra y saborear, inexcusablemente, ese jamón que -con denominación de origen o sin ella- no hay otro que se le compare.
Me pidieron, mejor: me arrancaron el compromiso de un breve escrito sobre mi percepción de Huelva. Me resistí, porque lo mío aparte de la Historia, son los Archivos, pero he tratado de cumplir y, por qué no decirlo, gustosamente.
La percepción de una tierra no viene sólo del paisaje. Hay muchas percepciones a partir del lenguaje, de las costumbres, de la literatura, del arte, del caserío, de la gastronomía, de las gentes.
He elegido dos personajes que me han introducido en el conocimiento de Huelva y que, en mi percepción, son indisolubles con ella. Me siento afortunada con su amistad. Tienen nombres propios: Remedios y Manuel. Con ellos la memoria de Huelva está en buenas manos.

© Antonia Heredia Herrera

Biblioteca Medicea Laurenziana





Biblioteca Medicea Laurenziana
Florencia

Dos asistentes estiran la columna vertebral del paciente con el médico sentado sobre su espalda.

(Comentario de Apolonio de Citio sobre el Peri Artbron de Hipócrates. Manuscrito del s. X)


Alrededor de la Biblioteca -fundada por Cosme el Viejo y ampliada por Lorenzo el Magnífico- se suma un conjunto irrepetible de nombres gloriosos del Arte. Se llega a ella desde la plaza de San Lorenzo, junto a la Iglesia, cruzando el claustro de Brunelleschi. Ya dentro, estamos ante una inmensa riqueza en manuscritos y antiguos códices miniados, como el Virgilio Mediceo (siglos IV-V), o el Digesto de Justiniano (recopilación de leyes del siglo VI), o los ejemplares más antiguos conocidos de las Tragedias de Esquilo (siglo XI) o de los escritos de Tucídides, Herodoto y Tácito (siglo X). El edificio fue comenzado por Miguel Ángel en 1524; de su trazo son el vestíbulo y la sala de lectura.


© BET. -  Foto. MGP

William Grill


William Grill
El viaje de Shackleton
Trad. Pilar Adón
Impedimenta


Ilustrado por William Grill, El viaje de Shackleton narra la historia de cómo Shackleton y sus hombres lograron sobrevivir a esta épica aventura, en un canto a su valor y resistencia.

Helena Henriques




BEIRA ALTA (Portugal)
Foto: Helena Henriques © 1998
Ed. 19 de Abril

Miguel Valle de Figueiredo

PORTO: A Ribeira (Portugal)
Foto: Miguel Valle de Figueiredo © 2001
Ed. 19 de Abril 

Alexis Diaz-Pimienta



LOS SONETOS DEL PÁJARO

I

El pájaro no sabe que lo miro.
Se queda simplemente tras las rejas
Intentando juntar canciones viejas,
Fragmentos de su ayer, con un suspiro.

El pájaro es tan pájaro que inspiro
Sus cantos a pesar de ciertas quejas,
Y somos la mejor de las parejas
Aunque, ‘si abres la jaula, yo me piro’.

El pájaro no sabe que su canto
Es la fuerza motriz de mi escritura,
La estética fugaz que imito tanto.

Alado embrión de mi literatura,
El pájaro cantor ignora cuanto
Le debo a su lección de Oralitura.

II

El pájaro twittea diariamente
Poemas que se quedan en el viento.
Y luego retwitea el microcuento
De todo lo que piensa, intuye, siente.

El pájaro, seguro, a veces miente.
Finge cantar por verme a mi contento.
O plagia al star-bird de ese momento,
Con carita de cómico silente.

Pero el pájaro, dicen, cuando canta
Glosa en voz alta lo que está pensando,
Comparte con nosotros sus problemas.

De modo que yo, atento a su garganta,
Me paso las semanas practicando
Para ser traductor de orni-poemas.

III

Me han dicho que las aves enjauladas
No sólo tienen menos movimientos,
Sino menos registros y tonadas,
Sus cantos son más sosos, torpes, lentos.

Me han dicho que las aves apresadas
Tienen, como las monjas de un convento,
La misma sensación de estar casadas
con Dios, y fieles son al juramento.

Pero aquí, por supuesto, pierde el ave,
¿De qué sirve ser fiel a una doctrina
Si el Dios que es elegido no lo sabe?

El ave canta y reza y ora y trina,
en tono agudo y alto y fino y grave,
Pero el bípedo Dios ni lo imagina.

IV

El ave tiene un ojo a cada lado.
Por eso cuando mira no me mira.
Ve sólo medio yo. Por eso gira
El rostro y arma el puzzle que ha mirado.

Yo soy medio poeta. Medio amado.
Media verdad. Y si, media mentira.
Su rostro de perfil me ha retratado.
El Ojo vaya fotos que me tira.

Sin párpados. Silente. Ni respira.
Sin flash. Sin esmerarse demasiado.
El ave cuando mira no me mira.

Yo soy los fotogramas que ha juntado.
La suma de verdades da mentira.
Por eso tiene un ojo a cada lado.

V

Anoche hablé en secreto con el pájaro
y propuse cambiar de posiciones:
Que él se encargara de las traducciones
y me dejara a mí el papel de pájaro.

Pero bueno, ya saben, todo pájaro
Es audaz para hacer negociaciones.
Se puso a revisar las condiciones
Y al final decidió seguir de pájaro.

Su argumento final, definitivo,
Se me antoja brutal, demoledor:
Que es muy grande la jaula en la que vivo.

Desde entonces soy simple fingidor.
Y todo lo que canto, cuento, escribo,
Son versos que me dicta El Profesor.

© Alexis Diaz-Pimienta