Edmund Crispin

LA JUGUETERÍA ERRANTE 
Edmund Crispin
Un misterio para Gervase Fen
Traducción de José C. Vales
Editorial Impedimenta

"Las novelas de Crispin (Bruce Montgomery) no podrían ser más british ni aunque vinieran acompañadas de fish and chips" (New York Sun)

"Una de las novelas más entretenidas jamás escritas" (Washigton Post)

El poeta Richard Cadogan decide pasar unos días de vacaciones en Oxford tras una discusión con el avaro de su editor, y poco puede imaginar que lo primero que encontrará al llegar a la ciudad, en plena noche, será el cadáver de una mujer en el suelo de una juguetería. Y menos aún que, cuando consigue regresar al lugar de los hechos con la policía, la juguetería habrá desaparecido y, en su lugar, lo que encontrarán será una tienda de ultramarinos en la que, naturalmente, tampoco hay cadáver. Cadogan decide entonces unir fuerzas con Gervase Fen, profesor de literatura inglesa y detective para resolver un misterio cuyas respuestas se les escapan. Ambos tendrán que enfrentarse a un testamento de lo más inusual, un asesinato imposible, pistas en forma de absurdo poema, y persecuciones alocadas por la ciudad a bordo del automóvil de Fen, Lily Christine III.


Editorial.

EL HACEDOR DE LLUVIA

EL HACEDOR DE LLUVIA
Manuel Garrido Palacios
Calima Ed. Palma de Mallorca

En 2002 Manuel Garrido Palacios, más conocido hasta entonces por su larga trayectoria cinematográfica, si bien había publicado un muy meritorio libro de relatos (Noche de perros), recientemente reeditado por la editorial balear Calima, sorprendía a propios y extraños con una novela lúcida y deslumbrante titulada El Abandonario (Ed. Calima), en la que bajo una atmósfera de una lograda intensidad poética, se nos daba cuenta de un mundo terminal y magmático donde las cosas fluían invariablemente hacia el pasado. Herrumbre, que tal era el enclave de aquel tremedal de acabamientos donde enraizaba la sorprendente novela, retorna en estos días a la virtualidad de la literatura con una nueva entrega titulada El hacedor de lluvia, título que viene a ampliar, cuando no a coronar y ratificar ese primer deslumbramiento del que ya dimos cuenta en su momento. Hay que decir cuanto antes que entre El Abandonario y El Hacedor no existen mayores diferencias de fondo y forma que las que establece la propia y aleatoria trabazón de la memoria, es decir, nos encontramos ante las mismas voces hurgando sobre un idéntico magma telúrico y poético sedimentado sobre un emplazamiento que nos remite a la alegoría del omphalos que es Herrumbre, un pueblo tomado por el atardecer y la muerte, que se dispone a ingresar en el olvido tras la voz crepuscular de sus dos últimos habitantes, baluartes de un tiempo en el que los seres del intramundo, tales como el hacedor de lluvia o la santiguadora (pero la novela está plagada de personajes fantásticos en el sentido lato de la palabra), formaban parte de la compleja urdimbre de una realidad que interiorizaba la relación natural con el medio físico, a través de complejos y poéticos imaginarios mágicos, procesados por una corriente de saberes, fantasías, equívocos, supersticiones y olvidos dispersos, capaces en su trama nodular de alzar y acotar un territorio tanto físico como conceptuoso, a la manera de esos grandes territorios descubiertos por Antonio Machado, Faulkner, Rulfo u Onetti, donde hasta la temperatura ambiente parece descansar en una comunión íntima con lo inmanente, al abrigo de la realidad, pero nutriéndose magmáticamente de ella. Y es que Garrido Palacios ha sido capaz de crear este espacio, este no-lugar si se me permite, donde vagan no ya sombras, sino su memoria, algo que se pierde cuando se pierden los hombres pero que a su vez es algo que trasciende a los hombres, algo queda de su dignidad, algo de su sudor, algo de su miseria, algo de su resistencia contra el olvido. Por ello no es baladí retornar aquí a esos versos del gran poeta vasco Gabriel Aresti cuando decía:

Defenderé la casa de mi padre
contra los lobos, contra la sequía,
contra la usura, contra la justicia,
defenderé la casa de mi padre.
Perderé los ganados, los huertos, los pinares,
perderé los intereses y las rentas, los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas y con las manos
defenderé la casa de mi padre;
me cortarán las manos y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán sin brazos, sin hombros, sin pecho
y con el alma defenderé la casa de mi padre.
Me moriré, se perderá mi alma, se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre, seguirá en pie.

El tiempo en Herrumbre ha trasconejado su futuro, ha dejado de fluir en el presente y sólo la memoria sorprendente y azarosa de sus últimos vecinos tiembla en esa voz que da cuenta de un mundo abandonado y terminal, pero a cuyo pálpito aún se agarran unos individuos irremplazables, un mundo en el que conviven la miseria y la dignidad, la melancolía y la esperanza, aureolado todo por el singular turbión de la vida. Exilados de sí mismos, los numerosos y asombrosos personajes que jalonan esta importante y divertida novela, nos envuelven en una atmósfera de intenso sabor lírico, en el que vida y muerte, sombra y luz, realidad y apariencia parecen trenzarse formando una voluta de vida y memoria, de muerte y tristeza dando luz a este fantástico y luminoso retablo de postrimerías.
En último caso, lo que vuelve a presentársenos en esta nueva entrega de Manuel Garrido Palacios es el grito agónico de un mundo rural y mágico casi descuartizado por la testaruda realidad de una nueva cultura urbana, donde el pasado carece del menor valor contable -el único valor de peso- y los individuos, reemplazables, desenraizados, enajenados de nuestra propia identidad, des-naturalizados, quedamos en meros contribuyentes de un mundo que sólo nos tolera en calidad de consumidores y productores, haciéndonos abdicar de nuestras raíces verdaderas y de nuestras esperanzas más íntimas, arrastrándonos hacia un eterno presente, donde no encontramos tiempo ni tranquilidad interior para mirar hacia atrás o hacia adelante, cayendo sin darnos cuenta en una muerte que en el fondo es mucho más trágica y amarga, por anónima, pero también porque carece de cualquier sentido. Es posible que la novela de Garrido Palacios pueda contemplarse como un bello canto de cisne hacia un mundo que ya no nos pertenece, pero yo prefiero detectar en ella una llamada de atención hacia la realidad personal que sin darnos cuenta estamos construyendo, y que nos vuelve rehenes de lo efímero, súbditos del momento, material a fin de cuentas perecedero. Prefiero, pues, enfocar esta novela, magistralmente escrita, desde la identidad, un conflicto que a todos nos atañe, pues cada uno de los personajes que dan cuerpo -y alma- a este libro, más allá de su miseria y de su abandono, halla refugio en una identidad y en un pasado vivo del que se sienten partícipes, responsables, testigos, portadores. 
Manuel Garrido Palacios, que ha pateado la España profunda, que ha sabido escuchar a esos penúltimos vástagos y pendones de la tradición, que ha pasado uno a uno los puertos y fronteras de la fábula y que conoce como nadie el pálpito y los trasuntos de la memoria, que ha registrado y documentado el canto agónico de unas tierras abocadas al olvido, ha vuelto a pinchar certeramente en el acuífero de esta realidad profunda y avocada a la desmemoria, y a la que hemos vuelto la espalda, acaso cegados por la luz eléctrica del pragmatismo y del bulímico consumo. Una novela, en definitiva, que bajo la advocación rulfiana, con una textura que no ahorra lo poético (no estamos lejos de catalogar la serie de Herrumbre como un gran e intenso poema) viene a darnos cuenta de una edad perdida y de unos personajes que se niegan simbólicamente a morir, a ser deglutidos por la tierra. Literatura y vida en estado puro y como todo lo puro, deslumbrador y jondo.

© Manuel Moya
LE FAISEUR DE PLUIE
Manuel Garrido Palacios
Ed. Harmattan. Paris

Dicen que toda novela tiene algo de autobiográfica; y debe ser cierto, porque la lectura de la última obra de Manuel Garrido Palacios nos habla de él, aunque más correcto sería decir que lo hace desde él. Por fortuna, la escribe estando vivo y no como su protagonista, que es la eufemística forma que se va imponiendo para citar a la muerte, que se concreta en esa hiperbólica frase con la que se afirma que “los daños sufridos eran incompatibles con la vida.”
Muertos están quienes dan vida a este continuo relato, el que ya había fallecido en El Abandonario, primera parte de esta serie, que será trilogía, o debería serlo, y el que ahora le acompaña, aunque en vida nunca se acompañaron en el reducido espacio del pueblo que habitaron y quizás no vivieron. Sin embargo, la voz del alma, que al fin y al cabo es la del recuerdo, no para de hablar desde el féretro que lo contiene, sin saber si quien debiera escucharle lo hace o ni tan siquiera puede oirle desde la rígida quietud que lo apoltrona en el asiento.
Ahí, en ese hablar de quien siempre ha escuchado, como el protagonista, está la esencia de la vida de este autor que tanto ha viajado para aprender y aprehender, con el único deseo de poder contárnoslo luego.
Hasta no hace mucho lo hizo a través del cine, rodando la permanencia de las raíces o la movilidad de la duna: aquí una danza de espadas, allá un pandero, más lejos, o más cerca, una guitarra, pero siempre la vida acompañada por su voz, por su palabra, que como el apuntador del antiguo teatro que daba el pie al intérprete, dejaba hablar al protagonista con apenas la suave insinuación de una somera pregunta ¿desde cuándo esta danza? desde siempre, afirmaba con rotunda convicción el aludido; y el arado ¿es como el de los romanos? siempre se hizo así, concluye el interpelado.
Nada más hace falta. Es ese siempre el que vamos olvidando y el autor nos lo recuerda en cada palabra a través de un protagonista hablador, incansable en el relato y el recuerdo, necesitado de contar al que le ¿escucha? aquello que él también conoce. Quizás como lectores esperamos que responda el oyente en un futuro no lejano al que ahora verborrea impenitente, sin réplica a lo que dice, a lo que afirma, a lo que recuerda, ni a tantas cosas que cuentan la vida de cada una de las vidas con las que habitó en un lugar que nos habla de la historia de un pueblo, Herrumbre, que como el propio autor ya nos había dicho “… no viene en los mapas. No cabe.”
Como a nosotros no nos cabe la inmensidad de lo leído, que nos aturde y nos alegra, nos entristece y nos hace romper en una risa disparatada, imparable, que por momentos nos llena de lágrimas los ojos que leen la dureza de la vida. Esa es la virtud de este “Hacedor de lluvia” que habla de penas y alegrías, de desengaños y reencuentros, de odio y maldad, aunque también de amor, que a veces sólo es necesidad de querencia; al fin y al cabo, todo ello es el reflejo de su vida por el mundo, pues en todo él ha ido encontrando la melancólica tristeza del ser apesadumbrado y su transformación en la casi imperceptible sonrisa que apenas esboza ante quien se dirige a él para que hable y podamos aprender nosotros, ignorantes creídos conocedores del saber.
Así es El hacedor de lluvia, un texto insólito, duro, irónico y dulce, que nos empapa con su belleza y el real trasfondo de lo que nos cuenta, siendo paradójicamente quien ya no puede hacerlo el que nos habla de la vida.

© Jesús Fernández Jurado
© Portadas: Héctor Garrido 

David de Abreu

© Foto: David de Abreu
Campo de Ourique
LISBOA

António Sá

 
© Foto: António Sá
Azulejos fachada da mercearia
Pérola do Bolhão .século XIX-
PORTO

Bertha Roth

Bertha Rote
LA FORME DE L'INCONSCIENT
Entre l'écoute et le regard
Ed. L’Harmattan. Paris

Berta Roth aborde la nécessité d'accueillir et d'interroger tous les autres langages que le verbal pour dire ce qui est ni audible, ni dicible. À partir de situations cliniques, Bertha Roth traite du statut du regard du psychanalyste et aussi du patient. Elle écrit : "C'est dans la Forme que prend le secret, ce qui ne peut pas se dire est souvent enfermé". Il s'agit dans cet ouvrage de ce Bertha Roth appelle "L'Esthétique de l'Inconscient".

BRIAN MOORE

BRIAN MOORE
La solitaria pasión de Judith Hearne
Traducción A. Pérez de Villar
Ed. Impedimenta

Luis Pérez Infante

La muerte de Durruti
(y otros poemas recuperados)
Luis Pérez Infante
Biblioteca de La Huebra
Ed. de Manuel Moya

Luis Pérez Infante (Galaroza 1912─Montevideo 1968), es un autor desconocido entre nosotros. En 1936 fundó junto a J. Ruiz Peña y Francisco Infantes la revista Nueva Poesía, adscrita a la poesía pura. Especialmente borrascosa es la polémica que el propio Pérez Infante mantiene en esta revista con Ramón Sijé, pocos días antes de la muerte de éste. La sublevación fascista lo sorprendió en Madrid, realizando oposiciones. Afiliado al partido comunista, trabajó en la redacción de Hora de España y El Mono Azul donde publica La muerte de Durruti, uno de los romances más celebrados de la contienda. En Madrid trabó amistad con Alberti, Neruda o Bergamín. El 3 de agosto de 1939, enfermo, se embarca en el mítico Formosa, fletado por Neruda desde Burdeos hasta Valparaíso, con un pasaje de más de 50 intelectuales españoles, entre los que se encuentran los hermanos de Antonio Machado, José y Joaquín. De Chile pasa a Argentina y de allí a Montevideo (1946) ciudad que ya no abandonará, salvo para pronunciar conferencias sobre el drama del exilio español. En la capital oriental colaboró con La Casa de España y el semanario España Democrática. Falleció el 29 de abril de 1968, cuando ya el régimen franquista, tocado de esclerosis, se disponía a su disolución monárquica. El presente libro rescata la poesía publicada por este escritor en revistas españolas hasta 1939, así como algunos poemas publicados, tras el exilio, en Montevideo. La Biblioteca de la Huebra se congratula de publicar por primera vez en libro la voz de este escritor onubense que sufrió en sus propias carnes el amargor e la lucha, de la derrota y del exilio.

© Manuel Moya

Revista de Folklore nº 396


Sumario:

Editorial de Joaquín Díaz (Director):
Parece que la «invención» de las naciones y la consecuente aparición del nacionalismo vino a exigir a sus creadores y promotores algunas pruebas que justificasen el origen de sus linajes y la antigüedad de sus genealogías... +

Fernando Darío González Grueso:
Gilgamesh, un estudio antropológico cultural y literario del primer héroe.

José Luis Rodríguez Plasencia:
Sobre la granada y las Vírgenes de la Granada.

Juan Ortega Madrid:
Fraseología nacida del Nuevo Testamento.

José R. López de los Mozos Jiménez y José A. Ranz Yubero:
Algunos artículos del profesor Fernando Jiménez de Gregorio sobre el entorno seguntino publicados en El Día de Toledo (1991-1996)

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Pío Baroja

EL MUNDO ES ANSÍ
Pío Baroja
Ed. Losada

Al salir por La Junquera aún me suenan los ecos de anoche en el Palau de la Música de Barcelona: La Pasión según San Mateo, de Telemann, y su Concierto en E menor para flauta, cuerda y continuo. Con esa sensación encaro L’Ampurdá camino del sitio al que pretendo ir, aunque más bien siento algo parecido a estar en mitad de un misterio preguntándome ¿hacia donde voy?
En la frontera hay viejos bares testigos de las escenas de los que huyeron a Francia durante la guerra. Ahora se huye de otro modo: se sale de la rutina. El Puerta de España es un caserón en el que comen legiones de viajeros que saben poco o mucho de los que huían entonces con la medrosía puesta, con la lágrima a plomo, con el dolor de cuerpo y de alma. Y lo mismo que el eco del concierto me sigue, si cierro los ojos siento los pasos de los que dejaron en España la tragedia colectiva y pasaron por aquí cargados con la tragedia personal.
Almuerzo pan con tomate y jamón mientras observo el ir y venir de tanta criatura. Alegra este fluir, este no empantanar la corriente con colas, pasaportes y ‘¿a qué va o viene usted?’ Un día respondí: ‘A nada’. El guardia estampó el visado sin piar. Era mi cumpleaños. Suelo pasar esa fecha lejos de donde nací y suelo retratarme en un fotomatón para imaginar que renazco. Luego regreso con la sonrisa helada y el gesto quieto ante la vida, que sigue por donde iba.
Aparcan varios autobuses. Cada guía advierte a su grupo que hagan sus necesidades en esta parada y que no discutan por el asiento porque dará un número fijo a cada uno y tendrán que aguantar con el que les toque en suerte. ¿De qué lugar vendrán? Llevan cámaras de fotos y de video. Unos disparan a puro contraluz. Protestan: ‘Ha salido turrada’. Otros posan junto a un Rolls Royce negro y amarillo apoyando su figura en el guardabarro. Sale el dueño y los retratados se disculpan como pueden. Hay quien lleva el video atado a la mano; no ve por sus ojos, sino por el de la máquina, que lo graba todo, lo que sea, como sea.
Un acodado en la barra me llama por mi nombre y quedo confuso: ‘Soy Fulano, el hijo de Señá Rita’. Trabaja de camionero por Europa con lo que le carguen, hoy aquí, mañana ni se sabe. Hablamos de cómo se ha puesto la vida, del tiempo que hace que no va al pueblo, de cosas de cada día.
Como no me cunde la prisa, busco un libro de la mochila y lo abro para merodear un rato por sus páginas. Es de Pío Baroja y reza en su portada: El mundo es ansí.
La tarde se cierra en aguas y un autobús me lleva a Niza, donde es difícil dar un paso por menos de un euro. Bajo los soportales de la Plaza Masana espero que escampe, aunque no lleva trazas de hacerlo. Pasa una berlina con gendarmes y la pareja me mira con interés. A estas alturas, un tío con mochila y capotón no es del paisaje de la pulcra Niza. ¿Y yo qué le hago? Cuando cede la lluvia me acerco a un bar y doy cuenta de un pan con fiambre y una cerveza. Le pregunto al camarero por un sitio para dormir y me indica una fonda de las que llamo ‘La sola cama’. La necesito. La dueña es el hada madrina que me acoge y me facilita ducha y toallas secas. Es de Bristol y me cuenta que el gran paseo de Niza lo hizo un paisano suyo y que por eso se llama ‘De los ingleses’.
Desde mi ventana veo llover. Da a un muro verdecido. Leo en el libro de Pío Baroja que Juanito Velasco fue un entendido en Botticelli y Donatello, en el champagne de Clicquot y en las bailarinas de music-halls. No me parezco al personaje de don Pío, pero me pongo a escribir con el mismo afán que Velasco ponía en sus cosas. Como el cuarto es chico, la dueña me dice que ocupe la mesa del comedor para tomar mis notas. Me explica que el aeropuerto, hecho sobre el mar, es el más silencioso del mundo, sin megafonía, sin campanas ni más ruido que no sea el del jadeo humano.
Cada lugar se forja en la mente del viajero con una imagen diferente a cómo lo pintan. Niza me pareció anoche la pura soledad, a pesar de haberla imaginado bulliciosa, como toda la Costa Azul. Dicen que se llama así por el color de sus aguas. Otros que por el color de la sangre de los que la hicieron segunda residencia. El último pueblo asomado a la orilla francesa es Mentón. Luego empieza la Riviera italiana. Hasta Génova se suceden los túneles. Unos aseguran que cien; otros, que ciento uno.
Sigo con el libro de Pío Baroja. Hoy es más día de leer que de escribir.

© Manuel Garrido Palacios
magen: Pio Baroja con Julio Caro Baroja

Ramón Reig

Ramón Reig
CRISIS DEL SISTEMA
CRISIS DEL PERIODISMO
Ed. GEDISA


¿Crisis del periodismo? Claro. Pero no es nueva. No hay que confundirla con los efectos de la crisis económica que se inicia a partir de 2007-2008. La crisis del periodismo está ahí, casi desde siempre, desde el momento en que los periodistas tropiezan con 6 “Pes”: - la P de Propiedad de los medios que proyectan la información, - la P de Publicidad, - la P de la influencia Política, - la P de Producción de la noticia sobre la base de redacciones pasivas a las que “se les olvida” salir a la calle a buscar noticias propias y transgresoras, - la P de Públicos que van buscando aquello que desean oír y no aquello que sucede, y - la P de Periodismo en forma de periodistas más cercanos a sus empresas y a lobbies de poder que al propio Periodismo. La crisis del periodismo es un reflejo fiel de la crisis del sistema de mercado, causante de una sociedad angustiada e insolidaria. Si el sistema de mercado se siente inseguro en el laberinto que él mismo ha creado, pero a la vez es dueño del periodismo “de masas”, lo más habitual es que al receptor le llegue un periodismo “light” dominado por las pugnas políticas, el acoso y derribo al disidente, las catástrofes y sucesos, el entretenimiento (no inocente), el sensacionalismo, el amarillismo, el periodismo “rosa”, el deporte y la información meteorológica. El poder público sirve para centrar en él casi todas las “bofetadas” porque, ¿cómo morder la mano de tu señor? Sin embargo, el poder del mundo no es exactamente público sino privado. Como el periodismo se ha alejado de los ciudadanos, los ciudadanos buscan su información en otros lugares alternativos, así ha ido creciendo la crisis del periodismo que se ha agravado con la crisis de un sistema que busca nuevos modelos de negocio en muchas ocasiones a costa del periodismo. Menos mal que, al mismo tiempo, aparecen iniciativas, aún por consolidarse, que aportan una esperanza para el desarrollo del conocimiento.

Edit.

LA VOZ Y LA VID

XI SIMPOSIO de PATRIMONIO INMATERIAL
LA VOZ Y LA VID
El viñedo y la vid en la Edad Media
URUEÑA  (VALLADOLID)
8, 9 y 10 de mayo de 2015



MINUTEROS 'Foto Muñoz'

MINUTEROS
'Foto Muñoz' y las identidades de La Raya
© Fotos: José Muñoz Sendra
© Textos: Juan Francisco Blanco
Diputación de Salamanca

Juan Francisco Blanco

BREVIARIO
de rostros penetrables
Juan Francisco Blanco
Salamanca 2012
Edición limitada no venal

26
Vivo en un desván
donde guardo mis tesoros.
En un rincón habita un cuadro
y en un rincón del cuadro
tengo mi morada

© Juan Francisco Blanco

Anne Carson

DECREACIÓN
Anne Carson
Ed. Vaso Roto

Publicado en 2005, es uno de los libros centrales de la escritora canadiense Anne Carson. Lo vertebra el concepto de «decreación», actividad que para Simone Weil es «deshacer a la criatura que hay en nosotros», una «disolución del yo». Pero ¿cómo disolver el yo sin movernos a través de él, sin llegar al centro mismo de su definición? ¿En qué otro lugar sino en el yo podemos empezar esa tarea?
El libro empieza con la disolución de la forma en libreto de ópera, guión para la pantalla, poema, oratorio, lista de pendientes, rapto... El proceso es tierno: “la ternura puede cambiarlo todo”, cree la autora, quien se sirve de un elenco extraordinario –Homero, Safo, Longino, Beckett, Woolf, Weil– para emprender un viaje cuyo destino es el sueño, ese conocimiento que tiene su territorio propio en el dormir.
Anne Carson –a quien ve Susan Sontag como una escritora culta, inquietante y atrevida [cuya] poesía ofrece intensidades hipnóticas- nace en  Toronto (Canadá) en 1950. Su tesis doctoral sobre Safo se publica en 1986 con el título de Eros the Bittersweet. Hoy enseña clásicas en la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

Ed.

Begoña Olavide & Javier Bergia

Begoña Olavide & Javier Bergia
 “De un tiempo a esta parte”
(salterio, guitarra acústica, percusiones y voces)

Música original y textos de Calderón de la Barca, Cernuda, Martín Gaite, Machado, Miguel Hernández, Ignacio Elguero, Pardo Bazán, Berceo, Juan Ramón Jiménez y Quevedo.


Jacqueline Marre

ADORNO ET L'ANTIQUITÉ
D'Ulysse à Médée
Jacqueline Marre
Ouverture Philosophique
Ed. L’Harmattan. Paris


Peut-on sauver Médée ? Et peut-on le faire grâce à la lecture du livre de Horkheimer et Adorno, La dialectique de la Raison ? Dans la tragédie grecque, Médée, que son mari Jason venait de répudier pour épouser la fille du roi, a tué ses enfants, et détruit le palais de Corinthe. Dans l'histoire de la philosophie, Adorno consacre à L'Odyssée un chapitre deLa dialectique de la Raison, et présente Ulysse comme un farouche militant des progrès de la raison, « sacrifié pour l'abolition du sacrifice ». En suivant son exemple critique, on peut imaginer Médée comme la face noire d'Ulysse...

Alexis Diaz-Pimienta

Alexis Diaz-Pimienta
Batido de chocolate y otros cuentos
Editorial Cuen

GARRY WINOGRAND

GARRY WINOGRAND
Exposición fotográfica
Sala de Exposiciones
Bárbara de Braganza, 13
Fundación MAPFRE
Madrid

M. Garrido Palacios

L'ABANDONNOIR
(roman)
Manuel Garrido Palacios
Traduit de l'espagnol par
Isabelle Toledo et William Rozenblat
Editorial L'Harmattan. Paris.
(Ecritures. Littérature. Europe)

Stephen Benatar

LA VIDA SOÑADA DE RACHEL WARING
Stephen Benatar
(Finalista del James Tait Black Memorial Prize)
Trad. Jon Bilbao
Editorial Impedimenta

Christophe Triollet

LE CONTRÔLE CINÉMATOGRAPHIQUE EN FRANCE

Quand le sexe, la violence, et la religion font encore débat

L’Harmattan. Paris

Quelles règles président aujourd'hui à la classification des films et quelles sont les restrictions susceptibles d'être apportées à leur exploitation ? Le cinéma a-t-il une influence sur les spectateurs ? La sauvegarde des plus jeunes justifie-t-elle le maintien d'un dispositif d'exception à l'heure où la population dispose d'un accès à Internet ? Le sexe, la violence et la religion peuvent-ils encore limiter la liberté de création?
© Editorial

FLAMENCOS

flamencos
25 años de anillamiento científico en Andalucía
Fotografía: Héctor Garrido
LUNWERG

Textos: Yolanda Díaz, Rubén Solis, Juan A. Amat, Miguel A. Rendón, Masnuel J. Sánchez, Jordi Figuerola, Manuel Redón-Martos, Araceli Garrido, Héctor Garrido.
Casa de la Ciencia / CSIC / Consejería de Medio Ambiente J. de A. / Estación Biológica de Doñana
Desde el inicio del Programa de Anillamiento Científico de Flamencos en Fuente de Piedra (Málaga, 1986) la investigación científica del flamenco (Phoenicopterus roseus) en Andalucía ha contribuido de forma destacada al conocimiento que tenemos de la especie y su hábitat. De entonces acá, flamenco y Fuente de Piedra se han convertido en sinónimo y ejemplo de conservación de especies y de humedales a nivel mundial.
flamencos
invita a sumergirse en todo el conocimiento adquirido, ilustrado a través de hermosas fotografías de esta bella ave que ha fascinado al ser humano desde tiempos inmemoriales.

© Editorial 

FOTO NIKON


FOTO NIKON
Aún tibio del parto de la imprenta recibo FOTO NIKON, libro en el que cada página es suficientemente elocuente aunque no se le hubieran puesto palabras al lado: necesarias, por otra parte. Una cosa son los datos; otra, las sensaciones.

Héctor Garrido · FOTOGRAFÍAS

Fotografías

PIXUETO DE VOCACIÓN

PIXUETO DE VOCACIÓN

Se puede ser pixueto de cuna, de adopción y de vocación. De cuna, por haber soltado el primer llanto en su seno, de adopción, porque el pueblo haya querido acogerte como hijo, y de vocación, porque tu corazón te lo ha pedido siempre. En el primer caso, no intervienes, te nacen y te dan un cachete para que estrenen tus pulmones el aire salobre de Cudillero; en el segundo, porque hayas hecho méritos para que te quieran; y en el tercero, por propia voluntad; es un autonombramiento que no necesita de papel escrito ni de soltar la lágrima. Es mi caso: ser pixueto de vocación es agradecer a la Naturaleza que exista un pueblo así, cuyo nombre ya escuchaba en mi casa de Sama. No lo dije antes a persona alguna porque hay honores que se llevan dentro y basta. Lo digo hoy porque tampoco es cosa de fomentar el silencio cuando el corazón tiene cosas que decir.

© Manuel Garrido Palacios                                              
Academia Norteamericana de la Lengua Española. Nueva York

Revista de Folklore: Anuario 2014

Revista de Folklore: Anuario 2014
Director: Joaquín Díaz

Margarita E. Gentile:
La cruz Gil. Historia, espacio y tiempo de una devoción popular de la provincia de Corrientes, República Argentina (siglos XX-XXI)

Pascual Riesco Chueca:
Viandantes en la toponimia de los caminos

José MarÍa Leal Bóveda:
Los molinos y el ciclo del pan en la obra de Valle Inclán

www.funjdiaz.net

LA ISLA MÍNIMA

LA ISLA MÍNIMA

La película La Isla Mínima, de Alberto Rodríguez, obtuvo 10 Premios Goya (de 17 nominaciones). Van unas palabras sobre Alberto y sobre su Isla Mínima... (leer el texto íntegro de Héctor Garrido en …)

https://www.facebook.com/hector.garrido.1023/posts/10153065121119491?notif_t=like

O

http://hectorgarrido-b.blogspot.com.es/2015/02/la-isla-minima.html

Luis Alberto de Cuenca

martes 10 febrero 2015
en Arrebato Libros - c/ De la Palma, 21 – Madrid
Luis Alberto de Cuenca
habla sobre la reciente reedición de su primer libro
ELSINORE

A comienzos de 1972 aparece en la colección Bezoar, de Editorial Azur, un libro de versos que va a convertirse en una especie de logotipo del culturalismo poético de la época. Se titula Elsinore. El motivo de cubierta es la Ofelia muerta de Millais, pintor prerrafaelita inglés. Se tiran quinientos ejemplares numerados del libro: hoy, una rareza. Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950) lo escribe entre 1970 y 71, en pleno estudio de Filología Clásica en la UAM. Ahora reaparece aquel Elsinore, poemario sustancialmente idéntico al de entonces, con su homenaje a la Pre-Raphaelite Brotherhood, su culto a las citas eruditas, su ludismo a machamartillo, su ingenuidad juvenil.
          Su último libro de poemas, Cuaderno de vacaciones, ha visto la luz este mismo año en la colección Palabra de Honor de Visor. 

www.librosdelaire.com
LIBROS DEL AIRE

Francisco Trinidad

Francisco Trinidad
BIOGRAFÍA DE LA MINA SAN VICENTE
Prólogo de José Luis Alperi

La obra recoge información y datos inéditos de una experiencia singular: la gestión de una mina con un pozo de extracción vertical muy mal diseñado, llevada a cabo desde finales de 1925 a principios de 1926, hasta el desenlace en Asturias de la guerra llamada civil en 1937, por el Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias: el SOMA. Trae capítulos relativos a los antecedentes de la Mina San Vicente y lo que ocurrió después de 1937. todo ello forma un conjunto biográfico y vital de gran interés.   

Diccionario del español dominicano

La Academia Norteamericana de la Lengua Española
presenta el
Diccionario del español dominicano

Chanin Language Center, Hunter College
City University of New York

intervienen:

María Cornelio. ANLE
Gerardo Piña-Rosales, ANLE
Fabio Guzmán Ariza, Academia Dominicana de la Lengua
Roberto Guzmán, ADL
María José Rincón, ADL 
J. Rosario Candelier, ADL



© ANLE