Claude Monet






◄ 
Imágenes del jardín












Impresión, sol naciente
(1873, óleo sobre lienzo)




La casa en la que vivió Claude Monet en Giverny desde 1882 a 1926 es un lugar de encanto. Lo era antes de llegar él y su voluntad lo conservó y acrecentó. Cuando la belleza es tan evidente sólo puedes acaparar los detalles con los sentidos, gozarlo todo íntimamente sentado en un banco de madera del jardín japonés que tiene ante sí el edificio. Es como si todos los cuadros del maestro estuvieran en vivo… los lánguidos chopos, los nenúfares sobre el agua que rodea el islote sembrado de bambú, las amapolas rojas y las de color indefinido que la tierra sostiene; en suma, las mil flores, el rumor del viento entre los árboles, la suave corriente al pasar, el canto de los pájaros, el eco que no cesa. Todo es Monet y todo se ve desde cualquier ventana de la casa antes de perderse en la maraña de caminos, puentes, sensaciones y olores gratos que ofrece el jardín. Vinieron muchos pintores a experimentar nuevas técnicas cerca de Monet, y fruto de ello es la muestra que la Fundación de su nombre ha montado y que puede verse en dicho recinto. Como tantas veces ocurre, el artista deja en el pueblo donde crea su obra una estela vital para muchos años entre pinturas que hizo, pintores que vinieron a seguirle el rastro y visitantes que quieren ver lo uno y lo otro. Latido, en suma, y luz, la formidable luz del Arte con mayúscula. No en balde por aquí se dice: «Monet, la luz».

© Manuel Garrido Palacios

fotos: mgp