Parpalacio nº 71













Fundación Joaquín Díaz


Urueña. Valladolid





Rodrigo Zamorano, ilustre cosmógrafo nacido en Medina de Rioseco y muerto en Sevilla, se distinguió, hacia el último cuarto del siglo XVI, por sus conocimientos sobre matemáticas y sobre navegación. Desde su cargo de instructor de pilotos en la Casa de Contratación de Sevilla desarrolló una actividad importantísima para el arte de navegar, aunque las insidias del cartógrafo Domingo de Villarroel introdujeran en el Sindicato de pilotos hispalense las dudas acerca del hecho de que un hombre que no se habí­a embarcado fuese la persona adecuada para enseñar a pilotar una nave...

Rafael Rofa, guitarrista



Rafael Rofa y
Garrido Palacios
Concierto flamenco para dos guitarras 
Academia de Señá Pura


Supe por la prensa que el maestro guitarrista había muerto. No es de extrañar que me pasara de largo la noticia en su momento. El que esto escribe salía por entonces de un achuchón traicionero de los que te ingresan en la tercera planta del Hospital y los meses fuera de juego me hicieron ignorar pérdidas como la de Rafael Rofa, al que debo más que palabras.
Vivía en la calle Trigueros en un patio de vecinos al que yo acudía cada tarde a tomar clases de guitarra. Este nunca bien valorado artista, no sólo me enseñó la gran variedad de toques flamencos, sino algo más importante: a respetar la guitarra y dar su sitio al guitarrista. No le parecía justo que éste fuera considerado simple acompañante de un cantaor, sino que en toda actuación quería que se observara que el que tocaba las seis cuerdas aportaba sus falsetas, daba sus entradas, marcaba compás, facilitaba tono, ponía aire a los cantes y no pocas veces salvaba al que cantaba de algún que otro atolladero de voz.. Con esta lucha en la cabeza me pasó que con 14 años fui a tocar a la incipiente televisión, por aquel tiempo en el Paseo de la Habana, y cuando el alguien que mandaba nombró al cantaor y ahí te quedas, yo me puse en lo aprendido en el patio de Rofa y le pregunté si no decía también el nombre del guitarrista. Aquel entendido no vio oportuna mi reivindicación y me miró como los burros miran a los aviones. En resumen, que vino otro que sabía más o mandaba más y le dijo al que sabía menos o mandaba menos que me incluyera como un ‘aparte’. Así que toqué una pieza que me había enseñado Rafalito Rofa y luego acompañé al que cantaba, con lo que me vine la mar de contento porque había puesto en pomporetas las dos enseñanzas del maestro: la de la guitarra pura y dura y la del respeto al guitarrista, oiga, que parece poco. Esto, que no pasa de anécdota, se eleva a rango de categoría porque lo de maestro aplicado a Rafael no era gratis. Maestro es el que da la norma, el que dirige los pasos del alumno mientras titubea y eso fue para mí este hombre que me esperaba sentado en su patio cada tarde. Cuando los concursos de fandangos en la Academia que cuidaba Señá Pura llegué a acompañarlo como 2ª guitarra y tocamos juntos varias noches presentados por Manuel Zamorano, locutor amable de voz opaca al que Rafael le tenía que repetir machaconamente que nombrara al guitarrista. En la puerta de la carpintería de mi abuelo, a la vuelta de La Merced, parece ser que se hacían reuniones de cante con Pepe Pinto, Marchena y otros de la vieja época, costumbre que pasó a mi patio para celebrar un algo especial. Y allí estaba siempre Rafalito Rofa, y a veces también venía el padre a tocar con el hijo y a cantar las que llamaba ‘seguidillas alemanas’, una de cuyas letras empezaba: ‘Firisforfai…’ y a partir de ahí, vaya usted a saber el idioma.
En un capítulo de Raíces incluí a Rafael en la reunión que rodamos en Alosno. A él le gustaba ir al pueblo a ‘respirar’ el toque alosnero. Hoy día es un documento porque la reunión tiene la presencia de los dos Rofa, Pepe el Patrón, Juan el de señá Pura, Perolino, Juan Díaz (todos a la guitarra) y Paco Toronjo, Paquillo el Zapatero y Antonio Abad al cante.
Rafael Rofa dio carácter al toque por Huelva –distinto al de Alosno–. Era emocionante sentirlo pelear con sus falsetas y que te llegara su compás pidiendo la ‘salía’. No era un guitarrista ‘largo’, sino ‘justo’, que es lo que se necesita para arropar el mensaje cantado y adornarlo con cuatro cosas. Hay algo que no dicen los historiadores del flamenco, quizás porque Huelva siempre fue algo tímida como ciudad, capaz de ‘descubrir mundos y disimularlo’, como le dijo Pemán al hacer una semblanza del poeta José Manuel de Lara; y es que el toque genuino de Huelva lo han tallado a tope tres guitarristas: Sabicas, Rafalito Rofa y el Niño Miguel. Emocionante era escuchar a alguno de los tres porque las cuerdas parecían pintar en el aire una vibración salobre, y se veían cabezos, y bajamares, y soles redondos hundiéndose en la ría. Toque de Huelva escueto, claro, conciso, que ha quedado ahora en manos de Miguel. Toque emocionante, como emocionante es acordarse de todas estas cosas que me han revuelto el alma al conocer la muerte del maestro.

© Manuel Garrido Palacios

Alexis Díaz-Pimienta

Versos para el
Día Mundial de la Poesía
(Amenaza de pandemia)

Se necesitan malos poetas.
Buenas personas, pero poetas malos.
No es el fin de la historia,
es el comienzo de la histeria lingual.

(Rodolfo Fogwill)

cuando la poesía
se extienda como una pandemia
de nada servirá usar mascarillas
o vivir encerrados para no contagiarnos
el llanto contenido será un síntoma
el insomnio el hipo la tristeza
cuando la poesía se extienda como una pandemia
de nada servirán los controles prosaicos
el cierre de fronteras
el silencio decretado por ley
en todos los países
no alcanzarán las camas en los hospitales
las donaciones misantrópicas
los conciliábulos pedestres
cuando la poesía se extienda
como una pandemia
ni los políticos estarán a salvo
II (continuidad de la pandemia)

¡Ay, lengua:
aparta de mí este cuerno de la prosperidad clavado en tu ingle,
suturada de chips, y cubre
nuestras heridas con el bálsamo de los malos poemas..!

(Rodolfo Fogwill)

suponiendo que los poetas no servimos para nada
qué sentido tendrá que nos acosen
pero sucede
ayer en un semáforo atacaron a eliot
tres o cuatro gamberros
amenazaron con leerlo en voz alta
y la semana pasada se quejó baudelaire
de que lo manosearon en el metro
nos han llegado quejas de emily dikinson
perseguida por seres inmisericordes
que se saben sus poemas de memoria
brodsky y cernuda no se atreven a salir a la calle
a lezama le llueven anónimos
góngora ha tenido que cambiar otra vez de teléfono
eminescu holan milton verlaine heine y sor juana
amenazaron con un suicidio público
la prensa habla de “una epidemia anómala”
“la más grave de cuantas hemos padecido”
“hasta en los niños” “y se extiende por áfrica”
“toque de queda en tokio” “lo nunca visto”
mishima y senghor mandan sendos telegramas de auxilio
por una vez los periódicos
han dejado de comentar la guerra el paro
el terrorismo el cambio climático
y hablan sobre hemistiquios re-ediciones
incunables sílabas átonas y tónicas
aunque lo peor ha sido la televisión
hasta en la onu todos llevaban un libro bajo el brazo
y en sus turnos de habla
usaban citas pedantísimas de hanke
de vallejo de la ajmatova
frente al televisor atónitos
todos apretamos un poemario contra el pecho
y así seguimos
esperando que de una vez por todas
inventen la vacuna contra el poetamiento
ya lo advertimos al principio
per nadie hizo caso:
cuando la poesía se extienda
como una pandemia
ni los políticos estarán a salvo

© Alexis Díaz-Pimienta.

La música silente / Urueña


Simposio
La música silente
Los instrumentos musicales de la
Colegiata de Toro
Fundación Joaquín Díaz
Urueña · Valladolid

Robert Semple

Segundo viaje por España
Ed. C. and R. Baldwin (Londres 1809)

...poco después de dejar Santa Olalla, parece alcanzarse lo más alto de la cresta de Sierra Morena, que se atraviesa en este tramo. Los ríos empiezan ya a correr hacia el sur [...] Las vistas en este trayecto son mucho más interesantes mirando atrás [...] los montes que se alzan en confusión justifican el nombre de Sierra, que los españoles gustan tanto de emplear para referirse a las crestas de sus altas montañas. Contemplándolos, vi caer sobre ellos negras cortinas de lluvia, mientras donde yo estaba relucía el sol. El lugar donde me hallaba, llamado El Puerto de los Ladrones, fue muy temido en otro tiempo; y en verdad que, situado en pleno corazón de la Sierra, debe haber sido un sitio favorable para sus rapiñas. 

© Robert Semple
© Foto MGP.

Antonio Orihuela





POESÍA, POP Y CONTRACULTURA EN ESPAÑA
Antonio Orihuela
http://vocesdelextremopoesia.blogspot.com

ART KARLSRUHE (Alemania)





ART KARLSRUHE Rheinstetten

FERIA INTERNACIONAL DE ARTE MODERNO, CONTEMPORÁNEO Y CLÁSICO




El art Karlsruhe se presta a los artistas y amantes del arte como el mejor lugar para reunirse. Una variedad de objetos de arte se presenta aquí a una amplia audiencia. La exposición se completa con un foro de diálogo en el que conocidos personajes famosos del sector de las artes examinan los distintos aspectos del arte y su comercialización.
ART KARLSRUHE .  La galería 100 kubik participa en la Feria Art Karlsruhe de 2013. En nuestro stand (Halle 1- Stand V01) presentamos a los artistas:


Joan Miró
Antoni Tàpies
Eduardo Chillida
Salustiano
Peyrotau & Sediles
Ángela Lergo
Joanpere Massana
Héctor Garrido
Carlos Albert
Enrique Asensi



http://hectorgarrido-b.blogspot.com.es/2013/03/cuatro-fotografias-en-art-karlsruhe.html







Revista de Folklore nº 372


Revista de Folklore
Director: Joaquín Díaz
Urueña. Valladolid

Sumario:

Editorial
Joaquín Díaz

Castañas de Indias (Entada gigas L.) en erizos de plata
José Manuel Fraile Gil

Dolia Sonantia (Toneles sonoros)
Faustino Porras Robles

Orígenes de la música en las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy
Ana Mª Botella Nicolás

Tradiciones de la Cofradía del Santo Entierro de Linares
Andrés Padilla Cerán

© www.funjdiaz.net

GLOSAS

GLOSAS
Vol. 8 . Nº 2 . Feb. 2013 Nueva York
Academia Norteamericana de la Lengua Española
C. de la Real Academia Española
Director: Gerardo Piña-Rosales

Juan Carlos Mestre






La bicicleta del panadero
Juan Carlos Mestre

Calambur Ed.




Es tan rico en sensaciones este libro que humildemente propondría jugar con él en el mejor sentido posible: leyéndolo. Pero voy a más. Una vez leído –nunca se acaba de leer un libro- cada lector podría componer un sin fin de poemas tomando versos sueltos de diversas páginas sin desvirtuar el original. No sé si esto es un disparate total o casi, que no tengo a mano el disparatómetro para medirlo; sí sé que puede ser algo para poner de los nervios a su autor, Juan Carlos Mestre, que igual lo acepta teniendo presente que su libro es un “generador de conciencia, una añoranza de porvenir, una polifonía redentora de la imaginación condenada al monólogo del individuo’.

“Los poemas se han convertido en escaparates
de los almacenes de moda.
Los textos dramáticos han desencajado
la burla de los autómatas obligados a trabajar
en el elenco de los asuntos humanos”.

Días atrás estuve en el Louvre. Una marca de instrumentos musicales había puesto a disposición de quien quisiera participar veinte pianos en círculo, cuyo sonido resultante se grababa sin que nadie mediara para dar turnos o interrumpir a los que teclearan aunque fuera una frase, una nota. Si ya es una explosión vital sentir pasajes de Beethoven a solas, aquello se convirtió en una armonía mágica cuando estos se mezclaron por las buenas con una canción Beatle, el Madigan de Mozart, El clave bien temperado de Bach, además de ritmos salseros, melodías étnicas y obras del más variado origen, incluyendo los torpes intentos de quien pasaba y ponía sus manos en las teclas. Dediqué tiempo a escuchar semejante concierto, cuya variación de intérpretes y de compositores fue un milagro sonoro contínuo. Un grupo de japoneses coincidió con otro rumano y, de cruce en cruce, el discurso musical se agigantó hasta ser la voz del mundo ebria de alegría por el inesperado encuentro en el Museo.
Al llegar a casa tenía el libro ‘La bicicleta del panadero’ sobre la mesa y con la emoción que me había regalado la música, lo abrí y tuve la sensación de estar acompañado por una gran coral que se unía a la magia del momento. Era un juego maravilloso “en este atormentado retablo, en el que luchan la aspiración de absoluto y las devastaciones de la experiencia”, un conjunto que concebía “la poesía como una restitución ante la historia del oprobio y como un reflejo de lo irreparable, que ilumina las zonas que han sido negadas a la memoria”. Toda la armonía del mundo puesta en escena hacía honor a la hondura de uno de sus versos, que pinta “la ironía como gran sospecha ante la conducta del saber”.

“Viviremos bajo los párpados del triunfo
como un imperdible en lo que ya no está
pero llama a la puerta”.

Otro vector se añadió a la lectura del libro. Resulta que para armar el fondo de la canción Tomorrow never knows, Lennon y McCartney grabaron todos los ruidos a su alcance y los mezclaron en el estudio. Hablo de memoria y creo que es el último corte de Revolver.

“Alimentaran los cultivos del mundo
Con permutables pulsaciones melódicas
Las madres de los artistas
Perpetuamente en dudas
Ante la jaula de los leones”.

Tras todo esto me di cuenta de haber estado anotando versos sueltos mientras los iba leyendo. Ahí nació mi disparatada propuesta del principio.

“No puedo probar cuanto digo,
pero lo que digo desata la alabanza.
Alguna virtud debe existir en la alabanza de los ausentes.
Y el que dice digo está a punto de decir
yo ya no digo nada.
Alguna virtud debe existir en la perfección de la alabanza”.

Los previos aciertan al decir que “este libro despliega un entramado simbólico, en la herencia imaginativa de su poesía, una conmovedora visión de las utopías de la felicidad, la desobediencia ante el sufrimiento y la insurrección estética como acto de legítima defensa frente a los discursos de dominación”.
Asamblea de muertos parece ser el sentido de la Plaza Jamaa el Fna, en Marrakech. “Las sillas se hacen insoportables cuando están vacías después de los entierros, después de los casamientos cuando se van los invitados”. Asamblea de voces vivas es La bicicleta del panadero, que “indaga en los territorios donde lo sublime y lo prosaico se desposan”. Aparece aquí su autor en plenitud: “más complejo, arriesgado, irreverente, airado, divertido, conmovido y asaltado por la precisión y la alucinación del lenguaje poético”. En suma, la obra es un ofrecimiento “desde el confín de la derrota y la pérdida, donde cada despedida es un regreso y cada encuentro una constatación de vacío”.
Y al final, la experiencia de componer un poema según cada lector, gustara o no al autor, se produjo. Valga un fragmento:

“El buen recuerdo de las telarañas
fuma entre los eucaliptos.
La cerradura sin puerta, la puerta sin casa.
De cada caballo boca abajo
cae en algún momento un tesoro.
Y las madrigueras se llenan digamos
que de panes frescos.
Las lágrimas me han vuelto mediocre”.

Porque día después nos reunimos gentes de aquí y de allá, leímos los poemas de La bicicleta del panadero y cada cual anotó un verso de los que se dijeron en voz alta. Después pusimos uno detrás de otro y el efecto fue sencillamente asombroso, como asombroso nos pareció el libro.

© Manuel Garrido Palacios

Cudillero. 'El Baluarte'



EL BALUARTE
Asociación Amigos de Cudillero 
Director: Juan Luis Álvarez del Busto


◄  Cudillero
(1929) Óleo. 
© Vaquero Palacios
 (Oviedo, 1900-Madrid, 1998)
Museo de Bellas Artes. Asturias







◄  Cudillero
(Óleo. Col. Masaveu) 
© Martínez-Cubells (1874-1947)












◄  EL BALUARTE
(Óleo-tabla. Col. privada) 

© Eugenio Tamayo






Hispanoamérica y la guerra civil española.





ECUADOR
y la guerra civil española
La voz de los intelectuales
Ed. Niall Binns
Calambur Editorial



“Dicen que Miguel de Unamuno, en su fatídico discurso del 12 de octubre de 1936, afirmó que «la nuestra es solo una guerra incivil», y la verdad es que la guerra que desgarró España entre julio de 1936 y abril de 1939 no era ni civil ni española. Cada país de Occidente reaccionó al conflicto con una intensidad difícil hoy de imaginar. En la lejana retaguardia de Hispanoamérica, sobre todo, la guerra se vivió y se sufrió como si fuese en carne propia. Cinco años de republicanismo habían convertido la antigua madre patria en un espejo donde se veían reflejados muchos de los temores y aspiraciones de las repúblicas hispanoamericanas, y cada país se escindió en disputas airadas, apasionadas, en torno a la guerra y a las nociones de la sociedad y del ser hispano defendidas y encarnadas por los distintos bandos: republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas, por un lado; monárquicos, católicos y fascistas, por el otro. Nunca se había escrito tanto sobre España: poemas, narraciones, obras dramáticas, testimonios, crónicas, ensayos, artículos periodísticos y panfletos. El presente libro, el primero de la colección Hispanoamérica y la guerra civil, estudia y muestra el impacto que tuvo la guerra en los intelectuales de Ecuador, un país que estaba viviendo un momento de verdadero esplendor en su literatura. La guerra civil trastornó el campo intelectual ecuatoriano, impulsó un encendido diálogo sobre los deberes del escritor y se convirtió en un tema casi ineludible para todos los intelectuales”.
Niall Binns (Londres, 1965) se licencia en Filología Clásica por la Universidad de Oxford y hace estudios de postgrado en la Universidad Católica de Chile y en la Universidad Complutense de Madrid, donde es profesor titular de literatura hispanoamericana. Entre sus numerosos estudios sobre la guerra civil española, destacan La llamada de España. Escritores extranjeros en la guerra civil (2004) y la antología Voluntarios con gafas (2009). Dirige el proyecto de investigación «El impacto de la guerra civil española en la vida intelectual de Hispanoamérica» (Ministerio de Educación y Ciencia, España, 2007-2011; Ministerio de Ciencia e Innovación, 2012-2014) 






PERÚ
y la guerra civil española.
La voz de los intelectuales.
Ed. Olga Muñoz


LEAN ® ANLE / Revista






LEAN ® ANLE
Revista de la Academia Norteamericana
de la Lengua Española
Vol. 1 – Ns. 1 y 2 – Año 2012
Nueva York


Establecida en 1973, la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) es una institución sin fines de lucro que tiene por finalidad fomentar la unidad, mantenimiento y defensa de la lengua española en los EE.UU. Tiene su sede en Nueva York y contribuyen a su sostén los aportes de instituciones filantrópicas y las donaciones de amantes de la lengua española. La ANLE es miembro correspondiente de la Real Academia Española (RAE) e integra la Asociación de Academias de la Lengua Española (ÁSALE). RANLE es una publicación periódica de naturaleza literario-cultural para contribuir a la comunicación, colaboración e intercambio entre el mundo hispanounidense y el universo creador de la lengua y las culturas hispanoamericanas.

© ANLE