María Luisa Regueiro

LA SINONIMIA
María Luisa Regueiro



La Dra. Marisa Regueiro imparte Lengua Española en la Universidad Complutense de Madrid (antes en Buenos Aires y en la Tecnológica de Argentina) y estudia nuestro idioma desde los ángulos de la semántica, la lexicografía o la gramática. Autora y articulista, hoy suma a su afán la edición en la madrileña Arco Libros de una obra sugerente: La sinonimia.
PREGUNTA: Dice que ‘pocos temas de reflexión sobre el lenguaje son tan antiguos y proclives al tópico’.
RESPUESTA: El tema ha interesado a filósofos, políticos, juristas o lingüistas siempre asociado a la polémica y a los tópicos, como el que proclama que la sinonimia no existe, que dos palabras no pueden ser totalmente equivalentes en su significado, lo que no parece cierto, pero con lo que se abre la polémica entre los que niegan o afirman su existencia.
P: La sinonimia usa voces de similar sentido para matizar un concepto.
R: La estilística tiene palabras de significados parecidos, no iguales, que sirven para matizar. Es un recurso para el escritor. Dice Fray Luis: ‘acude, corre, vuela’: verbos que comparten un significado, pero no en su totalidad. La sinonimia lingüística es cuando dos palabras distintas tienen un mismo significado: ‘talla y estatura’ se refieren a la altura de una persona de pies a cabeza, no a otras acepciones.
P: ¿Cuál podría ser el punto cero de una supuesta fundación de la teoría sinonímica?
R: Se cree que es La justesse de la langue françoise, ou les différentes significations des mots qui passen pour synonymes (París, 1718) del Abad Girard, pero todo viene de más atrás. Aristóteles sienta las bases en su Retórica. Define los sinónimos como ‘palabras distintas que tienen la misma significación’. En el s. V a. C., Pródico de Ceos se empeña en diferenciar palabras, y cultivaron la sinonimia Tucídides, Protágoras, Cicerón, los estoicos, Varrón…
P: Sitúa usted la sinonimia en uno de los primeros textos escritos de la Historia.
R: Aparece en los glosarios bilingües de la civilización sumerio-acadia (h. 2600 a.C.) que son las primeras muestras de actividad lexicográfica, parejas al inicio de la escritura y de la Historia. Con palabras caídas en desuso se incluye el ideograma sumerio, la traducción en acadio y la definición mediante sinónimos.
P: La sinonimia brilla en la Edad Media como recurso expresivo.
R: Se cultiva en el marco de la Retórica para diferenciar los significados cercanos de las palabras. Muchas de aquellas obras llevan por título Differentiae. San Isidoro escribió Differentiae verborum donde analiza 610 palabras semánticamente próximas, o sea, sinónimos; y Differentiae rerum, con similar método pero de contenido más teológico.
P: ¿El hambre y la gana de comer?
R: Según el DRAE, hambre es ‘tener gana y necesidad de comer’, aunque haya otras acepciones de hambre: ‘escasez de alimentos o apetito de algo´.
P: Suena a contradictorio que surjan voces negando su existencia a la vez que hay diccionarios de sinónimos.
R: Así es. Hay autores de diccionarios de sinónimos, cuyos prólogos niegan su existencia, además, argumentando con falsos sinónimos o por verlos contrarios a la precisión; hasta se dice que los sinónimos son ‘el mayor defecto de una lengua’. La excepción la da De la Huerta, con su Examen de la posibilidad de fixar la significación de los sinónimos de la lengua castellana.
P: Dice usted que contamos con un léxico sinonímico que nos permite expresarnos en nuestra lengua y en la que usamos como lengua de relación.
R: Es curioso que quienes niegan la sinonimia en su lengua acepten su existencia entre lenguas distintas, reconociendo que los diccionarios bilingües cuentan con sinónimos interlingüísticos.
P: La idea de su libro emparenta con la investigación del Dr. Gregorio Salvador.
R: Ante la negación, mi maestro escribió un artículo: ‘Sí, hay sinónimos’ donde desmonta las teorías negativas, postura que comparto y a la que me sumo.
P: ¿Se llegará al fondo un día?
R: No sé. El tema es complejo, el significado, escurridizo, los sinónimos, variados y el peso de la tradición que la niega, fuerte. Habría que completar la descripción de los sinónimos. El libro trae un millar de casos, pero es necesario repensar el tema sin los prejuicios del pasado.

© Manuel Garrido Palacios